Belleza japonesa: lo que necesitas saber

Una característica inconfundible de las japonesas es que tienen la piel casi perfecta; y es que la luminosidad, firmeza y pulcritud de su cutis hace que descubrir su verdadera edad sea todo un reto. Pero, ¿en qué consiste la belleza japonesa? Y, ¿cuál es su secreto para lucir esa piel?

Comencemos aclarando que mucha de la belleza de su piel es la genética, pues tienen un mayor índice de colágeno, pero también existen ciertos hábitos que hacen que su piel parezca de porcelana. Y son estos los que vamos a aprovechar para lograrlo también nosotras.

Un poco de historia

Aunque para muchos la belleza japonesa es algo relativamente nuevo, la cosmética y el cuidado de la piel en Japón tienen una historia y antecedentes de hace muchos años… De hecho, estamos hablando de siglos, pues información que afirma que las japonesas fueron las primeras en Asia en prestar atención a su piel y darle los cuidados pertinentes. En la actualidad, el culto a la belleza es muy alto y se empieza a una edad muy temprana, además, la inversión en productos cosméticos y de cuidado de la piel es muy alta.

Uno de los principales objetivos de las mujeres japonesas es lucir una piel firme, radiante y extra blanca. Esto se basa en la tradición antigua de pintar sus rostros con un polvo blanco llamado oshiroi. Al igual que otras culturas orientales como la coreana, la belleza japonesa se enfoca primero que nada en la salud de la piel.

Hay muchos rituales, ingredientes e ideales de belleza antiguos que seguramente podemos encontrar hoy en día tanto en rutina de belleza como en los mismos productos. La cosmética japonesa busca simplificar los pasos de la rutina de cuidado de la piel, basados en la medicina tradicional e innovación tecnológica.

Algunos de sus secretos de cuidado de la piel

  • Alimentación: Además de tener una alimentación balanceada rica en verduras, arroz y pescado, es conocido su hábito de beber té verde y esto tiene muchos beneficios para la salud de la piel. Incluso podremos ver algunos de estos ingredientes en los productos de skincare. Cuida lo que pones dentro de tu cuerpo tanto como cuidas el exterior.
  • Circulación de la sangre y estimulación de los músculos faciales: Para lograr que la sangre circule en el cutis del rostro, es indispensable realizar movimientos, masajes y ejercicios que nos ayuden y al convertir esto en un hábito, tenemos la piel perfecta casi asegurada. Aprovecha cuando te aplicas los productos o cuando te desmaquillas para masajear tu piel.
  • Usan mascarillas a menudo: Entre los cuidados principales se encuentra dedicar alrededor de 20 minutos diarios para su rutina de cuidado. Parte de esta belleza japonesa consiste en aplicar mascarillas hidratantes constantemente para darle un extra de nutrición e hidratación a la piel.
  • Suplementos: Este hábito ya lo hemos visto también en otras culturas de belleza. Suplementos como el colágeno, vitamina E y omegas potencializan la salud de tu piel.
  • No se exponen al sol: Este tip es común entre las rutinas de cuidado orientales. Además de no exponerse directamente al sol, una de las claves es usar protector solar todos los días, todo el tiempo. Incluso dentro de sus casas o en invierno. ¿Habías observado que siempre caminan con una sombrilla?

Así que si quieres mejorar el aspecto de tu piel y lucir un rostro radiante, terso y joven, es momento de empezar a adaptar los pequeños hábitos y secretos de las culturas orientales en cuanto a sus cuidados de belleza y cosmética.