Cosas que haces mal en tu rutina de belleza

Las rutinas de belleza coreanas se han vuelto tendencia entre las y los amantes del skincare alrededor del mundo, pues muchas personas siguen comprobando los beneficios que aportan a la piel; como hidratación, suavidad, firmeza y rejuvenecimiento.

Aunque todas las pieles son diferentes y algunos pasos, productos y procesos tienen mejores resultados en unas pieles que en otras, hay ciertos errores que podrías estar cometiendo en tu rutina de belleza coreana, que impiden que logres los efectos que buscas.

1- No lavar tus manos antes de comenzar tu rutina

Este es el primer paso de cualquier rutina de belleza. Debes lavar tus manos con agua y con jabón, tallar durante 20 segundos y enjuagar. De lo contrario podrías estar llevando a tu piel suciedad, virus y bacterias que se pueden quedar y provocar imperfecciones.

Errores rutina de belleza coreana

2- No lavar tu toalla y tu funda de almohada

Ambos son objetos que tienen contacto directo con tu piel y tal y como pasa con las manos sucias, al poner tu rostro en la funda de almohada o secarlo con una toalla sucia, podrías estar contaminando tus poros. Peor si te pusiste algún tratamiento o mascarilla para dormir, pues los restos de producto también se acumulan ahí.

Lo que debes hacer es lavarte la cara cuando te despiertes para eliminar cualquier residuo que pudiste haber atrapado de tu almohada. Además, deberías tener una toalla exclusiva para tu rostro y que tanto la toalla como la funda de almohada, las laves por lo menos cada 3-5 días.

3. La forma en la que aplicas los productos

¿Has pensado qué técnica utilizas para aplicar los productos en tu piel? Probablemente pones el producto en la palma de tu manos y luego llevas ambas palmas y las frotas sobre tu rostro. ¡Este es un error muy común! Los expertos aseguran que además de “embarrar” el producto en tu piel junto con la suciedad que se encuentra en tus manos, te quedas con mucho producto en las palmas, (lo que hace que se desperdicie) y no propicias la absorción correcta sobre la piel.

Lo ideal es aplicar el producto “por partes” y con pequeñas palmaditas. Por ejemplo, pones un poco sobre la frente, pómulos, nariz y mentón. Delicadamente esparces el producto al resto del rostro y con pequeñas palmaditas lograrás que se absorba mejor. Además, los coreanos aseguran que esta técnica también ayuda para la circulación de la sangre, lo que potencializa los resultados de tus productos.

4. No hacer doble limpieza

Este paso es básico para las coreanas, pues lavar el rostro una vez no es suficiente.

Como lo puedes leer en nuestro artículo: LA DOBLE LIMPIEZA, TU MEJOR ALIADA PARA COMBATIR LA CONTAMINACIÓN; todos los desechos arrojados al aire por las fábricas, autos, aviones, etc. se pegan a tu piel y se infiltran como esos malvados espías dentro de tus poros, haciendo que estos se tapen, ayudando a que empeoren los problemas en la piel como irritaciones, brotes, resequedad, etc.

¿Cómo lo combates? Con la doble limpieza. Esta técnica coreana consiste en usar un limpiador a base de aceite para eliminar el maquillaje, suciedad y restos de producto, para después hacer una limpieza con un limpiador a base de agua, que te ayudará a quitar los restos que quedaron del de aceite, suciedad y sudor. Esta es la única manera de limpiar la piel profundamente.

5. Falta de exfoliación o sobre exfoliar

La exfoliación te ayuda a eliminar células muertas y limpiar profunda y correctamente tus poros. Debes hacerlo 2 veces por semana dependiendo de tu tipo de piel. Si lo haces poco podrías no estar limpiando bien tu piel, pero si lo haces mucho, podrías sobre exfoliarla y provocar más imperfecciones como exceso de grasa y brotes de impurezas.

6. Aplicar mal la esencia

Este es un paso vital para las coreanas que no se saltan por nada del mundo. Sirve para hidratar profundamente a tu piel, además de ayudar a repararla y a la renovación celular. La forma correcta de aplicarla es poner un poco de producto en las palmas de tus manos, frotar ambas manos para calentarla y luego aplicar en el rostro a manera de palmaditas. No, este producto no se debe embarrar o esparcir.

Si te diste cuenta que estás cometiendo alguno de estos errores, es buen momento de modificar tu rutina de belleza. No olvides que una buena alimentación es esencial y debes también beber agua para ayudar a la piel a estar hidratada desde adentro.